Cuando cuidamos perros en Patas Bien Cuidadas, hay un detalle que nos llama mucho la atención.
Tenemos una finca amplia y completamente cerrada donde pueden salir con tranquilidad a hacer sus necesidades. Sin embargo, aunque dispongan de mucho espacio, la mayoría de los perros no orinan ni defecan en cualquier sitio.
¿Sabes dónde suelen hacerlo?
En las zonas más alejadas de la casa y, muy especialmente, en las esquinas del terreno.
Y no es casualidad.
Los perros no eligen el lugar al azar
Para un perro, la orina y las heces no son únicamente un desecho. También contienen una enorme cantidad de información.
A través del olor comunican quiénes son, si son macho o hembra, aproximadamente su edad, su estado reproductivo e incluso aspectos relacionados con su salud.
Por eso, el lugar donde dejan ese «mensaje» también tiene importancia.
¿Por qué las esquinas?
En etología se ha observado que muchos perros prefieren depositar sus señales olfativas en los límites del territorio.
Las esquinas representan precisamente esos puntos de transición entre el espacio propio y el exterior.
Es como si colocaran pequeños «carteles informativos» en el perímetro de su territorio.
No significa necesariamente que estén marcando de forma dominante o agresiva. Simplemente utilizan lugares estratégicos donde el olor permanece y puede ser detectado por otros perros.
¿Y por qué tan lejos de la casa?
Otro comportamiento muy frecuente consiste en alejarse de la zona donde descansan.
En condiciones normales, los perros procuran mantener limpio el lugar donde comen, duermen o pasan la mayor parte del tiempo.
Por eso, cuando tienen espacio suficiente, suelen caminar unos metros antes de orinar o defecar.
Es un comportamiento completamente natural.
Cada perro tiene sus preferencias
No todos actúan igual.
Algunos buscan siempre el mismo rincón.
Otros cambian de lugar según el viento, el olor de otros perros o el estado del terreno.
También hay perros que prefieren la hierba alta, mientras que otros eligen tierra, grava o incluso superficies más duras.
Lo que observamos en Patas Bien Cuidadas
Después de cuidar a muchos perros, hay un patrón que se repite una y otra vez.
Cuando les ofrecemos libertad para elegir, la mayoría acaba utilizando las esquinas y los lugares más alejados de la vivienda.
No porque alguien se lo haya enseñado.
No porque les obliguemos.
Simplemente porque es una conducta que forma parte de su forma natural de organizar el espacio.
Y precisamente por eso nos gusta observarlos.
Porque muchas veces los perros nos enseñan que, detrás de los comportamientos más cotidianos, existen pequeñas decisiones que tienen todo el sentido desde su manera de entender el mundo.

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