¿Por qué mi perro rasca el suelo, la madera o el terrazo si no puede esconder nada?

Golden retriever sniffing and pawing dirt on kitchen tile floor

Es una escena muy habitual.

Tu perro da varias vueltas antes de tumbarse y comienza a rascar el suelo. A veces lo hace sobre una alfombra, otras sobre el parquet, el terrazo o incluso directamente sobre las baldosas. Rasca durante unos segundos y, después, se acuesta tranquilamente.

En otras ocasiones se levanta del sofá y rasca la manta antes de echarse. Incluso hay perros que arañan el suelo junto a la puerta o delante de su cama.

La primera reacción suele ser pensar que está intentando esconder algo.

Pero la realidad es mucho más interesante.

Un comportamiento heredado de sus antepasados

Antes de convivir con las personas, los antepasados de los perros descansaban al aire libre.

Rascar el terreno les permitía preparar una superficie más cómoda para dormir, retirar piedras, hojas o ramas, buscar una zona más fresca en verano o una capa de tierra algo más cálida en invierno.

Aunque hoy vivan sobre un suelo de madera perfectamente limpio, ese comportamiento sigue formando parte de su repertorio natural.

Es un instinto que no ha desaparecido.

Preparar el lugar de descanso

Muchos perros rascan simplemente porque están preparando el sitio donde van a acostarse.

Es una conducta parecida a cuando nosotros colocamos una almohada, estiramos una manta o acomodamos un cojín antes de dormir.

No buscan modificar realmente el suelo.

Solo realizan un ritual que les ayuda a relajarse.

Por eso suele ir acompañado de varias vueltas sobre sí mismos antes de tumbarse.

También dejan información

Las almohadillas de las patas no solo sirven para caminar.

Entre los dedos existen glándulas que producen sustancias olorosas.

Cuando un perro rasca el suelo, además de dejar pequeñas marcas visuales, también deposita señales químicas que otros perros pueden detectar.

Es una forma de comunicación muy antigua relacionada con el marcaje del territorio.

En exteriores este comportamiento suele observarse con mayor frecuencia después de orinar o defecar.

¿Y por qué rasca el terrazo?

Muchas personas se sorprenden porque el perro rasca una superficie completamente dura donde resulta imposible cavar.

La explicación es sencilla.

El comportamiento no depende únicamente del tipo de suelo.

Es un patrón motor que forma parte de su conducta natural.

Aunque el perro no consiga mover ni un solo milímetro de terrazo, el ritual sigue teniendo sentido para él.

En algunos casos ayuda a regular la temperatura

En verano algunos perros rascan el suelo buscando una superficie más fresca.

Aunque en una vivienda moderna no consigan excavar, ese comportamiento conserva el mismo origen evolutivo.

Es especialmente frecuente antes de acostarse.

¿Puede indicar estrés?

Sí, aunque no siempre.

Si el perro rasca de forma repetitiva, intensa y fuera de los momentos habituales de descanso, conviene observar el contexto.

Algunos animales utilizan esta conducta para descargar tensión o frustración.

Por ejemplo, cuando se quedan solos, cuando aparece una situación que les genera incertidumbre o cuando existe un exceso de excitación.

En estos casos suele ir acompañada de otras señales, como jadeo, vocalizaciones, inquietud o dificultad para relajarse.

¿Debemos corregirlo?

En la mayoría de las ocasiones, no.

Si únicamente rasca unos segundos antes de acostarse o al preparar su cama, estamos ante un comportamiento completamente normal.

Otra cuestión distinta es que esté dañando muebles, puertas o suelos.

En ese caso conviene preguntarse primero por qué lo hace antes de intentar impedirlo.

A veces basta con ofrecerle una cama más cómoda, una manta que pueda acomodar a su gusto o revisar si existe algún factor que le esté generando estrés.

La experiencia nos ha enseñado…

Muchas conductas que nos parecen extrañas tienen miles de años de historia.

Nuestros perros ya no necesitan cavar para protegerse del frío ni para encontrar un lugar seguro donde dormir.

Sin embargo, siguen conservando pequeños rituales heredados de sus antepasados.

Cuando un perro rasca el suelo antes de tumbarse, la mayoría de las veces no está intentando estropear el parquet.

Simplemente está haciendo lo mismo que hicieron sus ancestros durante miles de generaciones: preparar el mejor lugar posible para descansar.

Y quizá esa sea una de las cosas más fascinantes de convivir con ellos. Aunque compartan nuestro sofá y nuestro salón, todavía conservan pequeños gestos que nos recuerdan de dónde vienen.

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