Cuando llega el verano solemos preparar nuestras vacaciones, revisar el coche, comprar protector solar o llevar una botella de agua en la mochila. Sin embargo, muchas veces olvidamos que nuestros perros y gatos también necesitan una preparación especial para afrontar los meses más calurosos del año.
Disponer de un pequeño kit de verano puede ayudarnos a prevenir problemas, actuar con rapidez ante pequeñas incidencias y disfrutar con tranquilidad de paseos, viajes o estancias fuera de casa.
¿Por qué es importante un kit de verano?
El calor aumenta el riesgo de:
- Golpes de calor.
- Deshidratación.
- Quemaduras en almohadillas.
- Picaduras de insectos.
- Heridas durante excursiones.
- Problemas digestivos por agua o alimentos en mal estado.
- Mayor exposición a parásitos.
Contar con algunos elementos básicos puede marcar una gran diferencia.
1. Agua fresca y recipiente portátil
Es el elemento más importante de todo el kit.
Nunca debemos esperar a que el animal tenga mucha sed. Durante los paseos o viajes es recomendable ofrecer pequeñas cantidades de agua con frecuencia.
Existen bebederos plegables muy ligeros y botellas con dispensador incorporado especialmente diseñadas para perros.
2. Toalla de microfibra
Ocupa poco espacio y resulta muy útil para:
- Secar al animal después de un baño.
- Humedecer ligeramente el cuerpo en días muy calurosos.
- Crear una superficie fresca sobre la que tumbarse.
3. Termómetro digital
Pocos propietarios tienen uno y, sin embargo, es una de las herramientas más útiles.
Permite detectar una situación de emergencia antes de que sea demasiado tarde.
La temperatura normal suele situarse entre 38 y 39 ºC.
4. Suero fisiológico
Imprescindible para:
- Limpiar pequeñas heridas.
- Aclarar los ojos tras una excursión.
- Retirar arena o polvo.
- Realizar una limpieza básica de emergencia.
5. Gasas y venda cohesiva
Permiten realizar una primera protección temporal de:
- Cortes.
- Rozaduras.
- Pequeñas heridas en almohadillas.
Recordemos que siempre deben utilizarse como medida provisional hasta la valoración veterinaria cuando sea necesaria.
6. Pinzas para espigas
El verano es la época de las temidas espigas.
Pueden clavarse en:
- Orejas.
- Nariz.
- Dedos.
- Axilas.
- Ojos.
Una revisión diaria tras los paseos es una de las mejores medidas preventivas.
7. Protector para almohadillas
Las aceras, el asfalto y algunas superficies alcanzan temperaturas muy elevadas.
Si nosotros no podemos mantener la mano apoyada varios segundos sobre el suelo, probablemente esté demasiado caliente para ellos.
Los bálsamos específicos ayudan a mantener las almohadillas hidratadas y protegidas.
8. Cepillo adecuado para su tipo de pelo
Muchas personas creen que esquilar siempre ayuda contra el calor, pero no es así.
En numerosas razas el manto actúa como aislamiento natural.
Un cepillado frecuente suele ser mucho más beneficioso que un corte excesivo.
9. Protección antiparasitaria
Pulgas, garrapatas y mosquitos aumentan notablemente durante el verano.
Antes de viajar conviene comprobar que:
- Pipetas.
- Collares.
- Comprimidos antiparasitarios.
se encuentran al día.
10. Documentación y teléfonos de emergencia
En cualquier desplazamiento conviene llevar:
- Cartilla veterinaria.
- Microchip actualizado.
- Teléfono del veterinario habitual.
- Teléfono de urgencias veterinarias de la zona de destino.
¿Y los gatos?
Aunque suelen ser más discretos, los gatos también sufren el calor.
Para ellos es recomendable añadir:
- Varias fuentes de agua.
- Comida húmeda refrigerada.
- Esterillas frescas.
- Cepillo para retirar pelo muerto.
- Zonas de sombra y ventilación.
Lo que nunca debemos olvidar
No existe ningún accesorio capaz de sustituir el sentido común.
Nunca debemos:
❌ Dejar a un animal dentro de un coche.
❌ Pasear en las horas centrales del día.
❌ Obligar a hacer ejercicio con altas temperaturas.
❌ Dejar comida húmeda durante horas al sol.
❌ Pensar que «ya está acostumbrado al calor».
El mejor kit: nuestra atención
El mejor accesorio que podemos ofrecer a nuestros animales sigue siendo nuestra observación.
Un jadeo excesivo, apatía, debilidad o cambios de comportamiento pueden ser las primeras señales de que algo no va bien.
En Patas Bien Cuidadas creemos que la prevención siempre es la mejor medicina. Un pequeño kit preparado con cariño puede ayudarnos a disfrutar del verano con seguridad y a proteger a quienes dependen de nosotros para mantenerse sanos y felices.
Porque ellos no pueden decirnos que tienen calor. Nosotros debemos aprender a escucharlo antes de que sea demasiado tarde.

Deja un comentario