San Xoán y el miedo a los petardos: alternativas para ayudar a nuestros perros

Dog under dining table wrapped in blanket with fireworks outside window

Las fiestas de San Xoán llenan de luz, música y alegría calles y playas. Para muchas personas son una celebración maravillosa. Sin embargo, para numerosos perros y gatos pueden convertirse en una auténtica pesadilla.

Cada año, en estas fechas, muchas familias nos consultan porque sus animales comienzan a mostrar signos de miedo, ansiedad o pánico ante los petardos, fuegos artificiales y explosiones.

Algunos tiemblan.

Otros jadean sin parar.

Muchos buscan refugio debajo de camas, mesas o sofás.

Y algunos, desgraciadamente, intentan escapar y pueden llegar a perderse o sufrir accidentes.

Por eso queremos hablar de algunas ayudas que pueden complementar las medidas habituales de manejo y que muchos veterinarios utilizan en perros sensibles al ruido.

Lo primero: ningún producto hace milagros

Antes de hablar de suplementos o feromonas, conviene recordar algo importante.

Ningún producto elimina por completo el miedo.

El objetivo es reducir la ansiedad, ayudar al perro a sentirse más seguro y disminuir la intensidad de la respuesta emocional.

Además, cada perro responde de forma diferente.

Lo que funciona muy bien en uno puede resultar insuficiente en otro.

Adaptil: feromonas que transmiten seguridad

Adaptil es probablemente uno de los productos más conocidos para ayudar a perros con estrés o miedo.

Su principio activo imita las feromonas de apaciguamiento que producen las madres durante la lactancia.

Estas señales químicas transmiten sensación de calma y seguridad a los cachorros y pueden seguir teniendo efecto en perros adultos.

Se comercializa en diferentes formatos:

  • Difusor para enchufe.
  • Collar.
  • Spray.
  • Formato transportín.

Puede ser especialmente útil en:

  • Miedo a petardos.
  • Viajes.
  • Mudanzas.
  • Cambios de rutina.
  • Ansiedad leve o moderada.

Lo ideal es comenzar a utilizarlo varios días antes de las fiestas y no esperar a la noche de San Xoán.

Zylkene: una ayuda natural derivada de la leche

Zylkene contiene alfa-casozepina, una molécula obtenida de una proteína presente en la leche.

Esta sustancia se ha estudiado por sus efectos relajantes y se utiliza con frecuencia en perros y gatos que presentan estrés o ansiedad.

No es un sedante.

El animal no pierde conciencia ni se queda «dormido».

Simplemente puede ayudar a afrontar mejor situaciones estresantes.

Muchos veterinarios lo recomiendan para:

  • Petardos.
  • Fuegos artificiales.
  • Viajes.
  • Hospitalizaciones.
  • Cambios en el hogar.

Suele administrarse varios días antes del acontecimiento estresante para obtener mejores resultados.

CBD: una opción cada vez más utilizada

El cannabidiol o CBD es uno de los compuestos presentes en la planta del cannabis.

A diferencia del THC, no tiene efectos psicoactivos.

En los últimos años ha despertado mucho interés por su posible utilidad en:

  • Ansiedad.
  • Estrés.
  • Dolor crónico.
  • Problemas articulares.

Algunos/as tutores y tutoras refieren mejoras importantes en perros con miedo a los ruidos intensos.

Sin embargo, todavía existen limitaciones importantes.

La investigación veterinaria continúa avanzando y los resultados disponibles son prometedores, pero todavía no permiten afirmar que sea eficaz en todos los casos.

Además, la calidad de los productos comerciales es muy variable.

Por ello, si se plantea su uso, es recomendable consultar previamente con un veterinario que conozca el historial del animal.

Otras medidas que sí ayudan

Ningún suplemento sustituye las medidas básicas de protección.

Durante las fiestas es recomendable:

  • Mantener puertas y ventanas cerradas.
  • Bajar persianas si es posible.
  • Poner música suave o ruido blanco.
  • Preparar un refugio seguro donde el perro pueda esconderse.
  • No obligarlo a salir si tiene miedo.
  • Adelantar los paseos a horas más tranquilas.
  • Comprobar que lleva identificación actualizada.

Muchos perros buscan espontáneamente un lugar oscuro y protegido. Debemos respetar esa necesidad.

¿Y si el miedo es muy intenso?

Algunos animales sufren auténticos ataques de pánico.

En estos casos puede ser necesario un tratamiento veterinario específico.

Actualmente existen medicamentos muy eficaces y seguros para situaciones de fobia a los ruidos.

Si cada año observamos temblores intensos, intentos de fuga, autolesiones o un sufrimiento importante, merece la pena consultar con un veterinario antes de que lleguen las fiestas.

Una reflexión para San Xoán

Para nosotros un petardo dura apenas unos segundos.

Para algunos perros puede significar horas de miedo.

Quizá la mejor manera de celebrar estas fiestas sea recordar que compartimos nuestras ciudades y nuestros hogares con seres que escuchan, sienten y perciben el mundo de forma diferente a nosotros.

Cuidarlos también significa ayudarlos a atravesar esos momentos difíciles con la mayor tranquilidad posible.

Desde Patas Bien Cuidadas os deseamos un San Xoán lleno de alegría, pero también de respeto hacia quienes tienen cuatro patas y no entienden por qué el cielo estalla de repente sobre sus cabezas.

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