Hace unos días, una lectora nos hizo una consulta que puede resultar útil para muchas personas que conviven con gatos.
Había dejado comida húmeda a sus gatos durante varias horas en un lugar cálido de la casa. Cuando volvió, observó que la comida tenía pequeños gusanos y, por supuesto, los gatos se negaban a acercarse al plato.
La situación puede resultar desagradable, pero tiene una explicación sencilla: durante los meses de calor, la comida húmeda se deteriora con mucha rapidez y puede atraer moscas que depositan huevos sobre ella. En condiciones de temperatura elevada, estos huevos pueden desarrollarse sorprendentemente rápido.
¿Cuánto tiempo puede permanecer la comida húmeda en el plato?
Aunque depende de la temperatura ambiente, lo más prudente es no dejar la comida húmeda más de una o dos horas fuera del frigorífico durante los días calurosos.
Si la vivienda es especialmente cálida o el plato está en una terraza, galería o zona soleada, conviene retirarla incluso antes.
¿Por qué los gatos dejan de comerla?
Muchas personas piensan que los gatos son caprichosos, pero lo cierto es que poseen un olfato extraordinariamente desarrollado.
Antes de que nosotros percibamos que un alimento ha comenzado a alterarse, ellos suelen detectarlo. Por eso, cuando una comida húmeda lleva demasiado tiempo expuesta al calor, es frecuente que simplemente la rechacen.
En muchas ocasiones están siendo más prudentes que nosotros.
Riesgos de una comida en mal estado
La comida húmeda expuesta al calor puede:
- Favorecer la proliferación de bacterias.
- Atraer moscas y otros insectos.
- Alterar su olor y sabor.
- Provocar trastornos digestivos si llega a consumirse.
- Generar rechazo hacia determinados alimentos.
Consejos para el verano
✔ Servir pequeñas cantidades varias veces al día.
✔ Guardar las latas abiertas en el frigorífico y consumirlas en un plazo de 24-48 horas.
✔ Utilizar recipientes limpios y lavarlos después de cada uso.
✔ Colocar la comida en zonas frescas y protegidas del sol.
✔ Retirar los restos que no hayan sido consumidos.
✔ Revisar periódicamente los platos si vamos a estar varias horas fuera de casa.
Un último detalle importante
Si alguna vez observas gusanos o larvas en la comida, no significa necesariamente que la comida estuviera estropeada cuando la abriste. Lo más probable es que una mosca haya tenido acceso al alimento una vez servido.
La solución es sencilla: desechar la comida, limpiar bien el recipiente y ofrecer una nueva ración fresca.
En verano, un pequeño gesto como renovar la comida con frecuencia puede marcar una gran diferencia para la salud y el bienestar de nuestros gatos.

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