En muchas casas surge la misma pregunta cuando preparamos la comida de nuestros perros: ¿es bueno añadir un poco de aceite de oliva al pienso? La respuesta, desde el punto de vista etológico y nutricional, es sí, pero con moderación y con sentido.
Los perros, aunque descienden de carnívoros, toleran bien ciertos aportes de grasas vegetales, y el aceite de oliva —especialmente el virgen extra— puede ser un complemento interesante si se utiliza correctamente.
Beneficios potenciales del aceite de oliva para perros
Añadir pequeñas cantidades al alimento puede aportar algunos efectos positivos:
1. Mejora de la piel y del pelaje
El aceite de oliva contiene ácidos grasos monoinsaturados y antioxidantes, que pueden favorecer una piel más hidratada y un pelaje más brillante.
2. Apoyo digestivo suave
En algunos perros ayuda a regular ligeramente el tránsito intestinal, especialmente en animales con tendencia al estreñimiento.
3. Fuente natural de antioxidantes
El aceite de oliva virgen extra aporta vitamina E y polifenoles, compuestos que contribuyen a reducir procesos inflamatorios leves.
4. Mejora de la palatabilidad
Un chorrito pequeño puede hacer que el pienso resulte más apetecible, algo útil en perros mayores o con poco apetito.
Cantidad recomendada
Aquí está la clave: muy poco.
Una orientación general podría ser:
- Perros pequeños: ¼ de cucharadita
- Perros medianos: ½ cucharadita
- Perros grandes: 1 cucharadita
No es necesario darlo todos los días. Dos o tres veces por semana es más que suficiente.
Cuándo no conviene añadirlo
Hay algunos casos en los que es mejor evitarlo o consultarlo con el veterinario:
- perros con pancreatitis
- perros con sobrepeso
- dietas ya muy ricas en grasa
- problemas digestivos recurrentes
En estos casos, incluso pequeñas cantidades pueden resultar excesivas.
Un detalle importante
Si decides usarlo:
✔ que sea aceite de oliva virgen extra
✔ añadirlo crudo, directamente sobre el pienso
✔ mezclarlo bien para que el perro no lo ingiera todo de golpe
Una idea final desde la etología
A veces los cuidadores pensamos que los perros necesitan muchos complementos, cuando en realidad lo más importante es una dieta equilibrada y estable. El aceite de oliva puede ser un pequeño aliado, pero no sustituye a un buen alimento ni debe convertirse en rutina diaria sin motivo.
En Patas Bien Cuidadas solemos decir algo sencillo:
los pequeños gestos cuentan… pero siempre con sentido común.
¿Y el aceite de salmón? ¿Es bueno para los perros? 🐟🐕

Otra pregunta muy habitual entre quienes cuidan bien a sus perros es si el aceite de salmón puede añadirse al pienso. A diferencia del aceite de oliva, que es una grasa vegetal, el aceite de salmón es una grasa animal rica en omega-3, y por eso su efecto en el organismo del perro es algo distinto.
En términos generales, sí puede ser beneficioso, y de hecho es uno de los suplementos más utilizados en nutrición canina.
Qué aporta el aceite de salmón
El aceite de salmón contiene principalmente ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA), que tienen efectos muy interesantes en los perros.
1. Mejora de piel y pelaje
Es probablemente su beneficio más visible. Muchos perros desarrollan un pelo más brillante y una piel menos seca o irritada.
2. Apoyo en procesos inflamatorios
Los omega-3 tienen efecto antiinflamatorio, por lo que pueden ayudar en casos de:
- alergias cutáneas
- dermatitis
- problemas articulares leves
- perros mayores con rigidez
3. Apoyo cognitivo en perros mayores
El DHA participa en el funcionamiento del sistema nervioso, por lo que puede ser útil en perros senior.
4. Sistema inmunitario
Puede contribuir a regular la respuesta inmunológica, especialmente en animales con tendencia a alergias.
Cantidad orientativa
Como con cualquier suplemento, la dosis importa mucho. Lo ideal es seguir las indicaciones del producto, pero una referencia general sería:
- Perros pequeños: ½ cucharadita
- Perros medianos: 1 cucharadita
- Perros grandes: 1–2 cucharaditas
En muchos casos se administra a diario, pero siempre en cantidades pequeñas.
Precauciones
Hay algunas cosas importantes que conviene tener en cuenta:
- Es muy calórico, así que en perros con sobrepeso hay que usarlo con prudencia.
- Puede ablandar las heces si se da en exceso.
- Debe conservarse bien cerrado y protegido de la luz, porque los omega-3 se oxidan con facilidad.
- Siempre es mejor elegir aceite de salmón de buena calidad y purificado.
Una observación práctica desde la experiencia
En muchos perros que cuidamos, el aceite de salmón funciona muy bien cuando el problema principal es la piel o el pelo. Sin embargo, cuando el perro ya come un pienso de buena calidad que contiene omega-3, añadir más no siempre es necesario.
A veces basta con observar al animal:
si su piel está sana, su pelo brillante y su digestión equilibrada, probablemente su dieta ya está funcionando bien.
En el cuidado de los perros —como en casi todo— menos puede ser más.

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