Por qué aparecen, cuándo preocuparse y cómo cuidarlos con calma

La diarrea en perros es relativamente frecuente. Un episodio puntual no suele ser grave, pero cuando se prolonga varios días o aparece de forma recurrente, conviene escuchar lo que el cuerpo del animal está intentando decirnos.
En Patas Bien Cuidadas lo vemos a menudo: perros bien atendidos, queridos, con rutinas estables… que aun así presentan digestiones frágiles, heces blandas persistentes o episodios que van y vienen.
Vamos por partes, con calma.
¿Qué entendemos por diarrea continuada?
Hablamos de diarrea continuada o recurrente cuando:
- dura más de 48–72 horas,
- aparece de forma intermitente cada pocas semanas,
- mejora y vuelve a empeorar sin causa clara,
- se acompaña de gases, ruidos intestinales, urgencia al defecar o decaimiento.
No es solo “caca blanda”: es una alteración del equilibrio digestivo.
Causas más frecuentes
1. Alimentación inadecuada o cambios bruscos
- Cambios de pienso sin transición.
- Exceso de premios, restos de comida humana.
- Dietas demasiado grasas o pobres en fibra.
- Intolerancias alimentarias (pollo, cereales, lácteos…).
👉 Incluso un pienso “bueno” puede no sentar bien a ese perro.
2. Estrés y sensibilidad emocional
Mucho más frecuente de lo que creemos.
- Cambios de entorno.
- Separaciones.
- Llegada de otros animales.
- Exceso de estímulos.
El intestino es un órgano altamente sensible al estado emocional. Algunos perros somatizan ahí todo.
3. Parásitos intestinales
No siempre visibles.
- Giardia.
- Coccidios.
- Lombrices.
👉 Importante: una desparasitación mal pautada no siempre protege.
4. Desequilibrio de la flora intestinal
Tras:
- antibióticos,
- infecciones previas,
- dietas pobres o repetitivas.
Aquí el intestino queda “despoblado” de bacterias buenas.
5. Edad y digestión delicada
En perros senior:
- el sistema digestivo se vuelve más lento,
- hay peor absorción de nutrientes,
- aumenta la sensibilidad intestinal.
6. Enfermedades subyacentes
Menos frecuentes, pero importantes:
- pancreatitis,
- insuficiencia hepática o renal,
- enfermedad inflamatoria intestinal,
- problemas hormonales.
Por eso la duración y la repetición importan.
¿Cuándo hay que ir al veterinario sin esperar?
Consulta siempre si aparece:
- sangre en las heces,
- diarrea negra,
- vómitos persistentes,
- fiebre,
- apatía marcada,
- pérdida de peso,
- diarrea en cachorros o perros muy mayores.
¿Cómo aliviar y ayudar desde casa (si el perro está bien de ánimo)?
1. Dieta blanda temporal
Durante 24–48 h:
- arroz blanco bien cocido,
- zanahoria cocida,
- patata,
- proteína suave (pavo o pescado blanco).
En pequeñas cantidades, repartidas.
2. Probióticos específicos para perros
Ayudan a:
- restaurar la flora intestinal,
- reducir la duración de la diarrea,
- prevenir recaídas.
(No vale cualquier probiótico humano.)
3. Hidratación constante
La diarrea deshidrata.
- agua limpia siempre disponible,
- observar si bebe con normalidad.
4. Bajar el nivel de estrés
- rutinas predecibles,
- paseos tranquilos,
- descanso,
- evitar cambios innecesarios.
A veces lo que cura no está en el cuenco, sino en el ambiente.
¿Cómo prevenir diarreas recurrentes?
- Mantener una alimentación estable.
- Introducir cambios de dieta muy progresivamente.
- Desparasitar con criterio (no a ciegas).
- Evitar “picoteos”.
- Observar patrones:
¿aparece tras visitas? ¿tras quedarse solo? ¿tras ciertos alimentos?.
👉 El cuerpo del perro habla con regularidad: solo hay que aprender a escucharlo.
Una nota importante desde Patas Bien Cuidadas
Muchos perros con diarreas continuadas no están “mal cuidados”.
Al contrario: suelen ser perros sensibles, atentos, muy vinculados a su entorno humano.

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