Descoordinación al andar en los perros: ataxia y síndrome de Wobbler

Los perros hablan con su cuerpo. Sus pasos, su manera de moverse, también cuentan historias. Cuando un perro comienza a caminar de forma extraña —cruzando las patas, tambaleándose o mostrando rigidez— no es un simple tropiezo: puede ser la señal de un problema más profundo.

🚶‍♂️ Ataxia: cuando los movimientos pierden coordinación

El término médico para esta descoordinación es ataxia. No es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que indica alteraciones en el sistema nervioso o locomotor. Puede presentarse con:

  • Inestabilidad y pérdida de equilibrio.
  • Pasos cruzados o erráticos.
  • Debilidad repentina en alguna extremidad.
  • Torpeza al calcular distancias o giros.

🌀 El síndrome de Wobbler

Cuando la ataxia está provocada por una compresión de la médula espinal a nivel cervical, especialmente en razas grandes y gigantes (dóberman, gran danés, mastín…), hablamos del síndrome de Wobbler. El nombre proviene del inglés to wobble, que significa tambalearse.

Los perros afectados muestran una marcha rígida, un andar “borracho”, con debilidad progresiva, sobre todo en las patas traseras. En fases avanzadas, puede llegar a producir parálisis.

🔎 Causas más comunes

  • Hernias discales y problemas de discos intervertebrales.
  • Malformaciones óseas en el cuello.
  • Enfermedades neurológicas.
  • Lesiones traumáticas o degenerativas.

⚠️ Cuándo acudir al veterinario

Si tu perro empieza a caminar descoordinado, no esperes. La ataxia repentina puede estar asociada a enfermedades graves y cuanto antes se diagnostique, mejores serán las opciones de tratamiento.

💙 Cómo cuidar a tu perro en casa

Mientras llega la valoración veterinaria, puedes ayudarle:

  • Evita suelos resbaladizos, escaleras o saltos bruscos.
  • Acompáñalo siempre en sus paseos.
  • Utiliza arnés en lugar de collar.
  • Observa cuándo y cómo aparecen los síntomas para informar al profesional.

✨ Escuchar sus pasos

La descoordinación al andar no es solo un síntoma: es una llamada de atención. Cuidar de esos pasos tambaleantes es cuidar de la vida misma que late en nuestro perro.

Deja un comentario