Malassezia en perros: cuando la piel y los oídos nos hablan

A veces pensamos que la piel de nuestros perros es solo una barrera, pero en realidad es un espejo de su salud. Uno de los problemas más frecuentes que podemos encontrar es la Malassezia, un hongo que forma parte de la flora normal de la piel y los oídos, pero que cuando crece en exceso se convierte en un invitado molesto.

¿Qué es la Malassezia?

La Malassezia pachydermatis vive de manera natural en nuestros perros. El problema aparece cuando, por algún desequilibrio (alergias, humedad, defensas bajas, problemas hormonales…), se multiplica más de la cuenta y provoca síntomas muy visibles.

Síntomas más comunes

🐾 En la piel:

  • Picor intenso: el perro se rasca, se lame o se muerde con insistencia.
  • Enrojecimiento y zonas irritadas.
  • Piel engrosada o arrugada cuando el problema se cronifica.
  • Mal olor característico, descrito como “a humedad” o “rancio”.
  • Costras, descamación o exceso de grasa.
  • Zonas oscuras o hiperpigmentadas en pliegues, axilas, ingles o alrededores de la vulva.
  • Pérdida de pelo localizada.

🐾 En los oídos:

  • Sacudir la cabeza con frecuencia.
  • Rascarse mucho las orejas.
  • Secreción marrón, amarillenta o negruzca.
  • Mal olor fuerte procedente del oído.
  • Dolor o resistencia a que le toquemos las orejas.

¿Por qué aparece?

La Malassezia suele ser un problema secundario. Es decir, no llega sola: se asocia a alergias alimentarias o ambientales, dermatitis atópica, enfermedades hormonales como hipotiroidismo o síndrome de Cushing, e incluso a la humedad acumulada en los pliegues o los oídos.

¿Qué podemos hacer?

Si observas alguno de estos síntomas en tu perro, lo mejor es acudir al veterinario. El diagnóstico es sencillo, con un frotis de piel o de oído visto al microscopio. El tratamiento incluye:

  • Champús antifúngicos para la piel.
  • Gotas óticas específicas en caso de otitis.
  • En algunos casos, medicación oral.
  • Y siempre, tratar la causa de fondo que permitió que la Malassezia creciera.

💙 La buena noticia es que, con un tratamiento adecuado, los perros mejoran rápido y vuelven a ser ellos mismos: alegres, tranquilos y sin picor. La Malassezia nos recuerda que la piel y los oídos hablan, y que escucharlos a tiempo es un gesto de amor hacia quienes nos acompañan cada día.

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