Cuando nuestro perro camina en círculo con la pata delantera: la historia de una perra muy especial

A veces nuestros perros nos sorprenden con gestos o movimientos que no entendemos del todo. En este caso, una preciosa mezcla de Akita Inu y Samoyedo empezó a mostrar algo distinto: al caminar, movía la pata delantera en círculo, como si hiciera un pequeño arco antes de apoyar.

De entrada, ella parecía estar contenta, feliz y con energía, pero detrás de esa alegría se escondía una señal importante: el dolor no siempre se muestra con tristeza, apatía o quejidos. Muchos perros, sobre todo los más nobles y vitales, siguen sonriendo con la cola y con los ojos aunque una articulación les esté molestando.

Además de este movimiento circular, apareció también pérdida rápida de masa muscular en la zona, y cierta molestia al estirarle el codo. Estas señales orientan hacia un problema en las articulaciones delanteras —como el codo o el hombro—, que puede deberse a artrosis, displasia o inflamación articular.

Es importante recordar que este tipo de marcha, llamada circunducción, también puede estar asociada a problemas neurológicos, pero cuando se combina con dolor localizado, lo más probable es que estemos ante una causa ortopédica.

Qué podemos hacer en casa

Mientras llega la revisión veterinaria, hay pequeños gestos que ayudan a observar mejor a nuestro perro:

  • Observar el apoyo: mirar si desgasta más una uña que otra o si la almohadilla apoya raro.
  • Vigilar la movilidad: anotar si el movimiento circular siempre aparece, o solo después de descansar o hacer ejercicio.
  • Controlar el dolor: fijarnos si rehúye que le toquemos el codo o el hombro, o si cambia su ánimo después de una caminata.
  • Regular la actividad: mejor paseos tranquilos y en terreno blando, evitando saltos o carreras.

El papel del veterinario

Lo ideal en estos casos es acudir a consulta para realizar radiografías de codo y hombro y así descartar displasia, artrosis u otros problemas. El especialista podrá pautar tratamiento para el dolor y, si es necesario, condroprotectores que ayuden a cuidar las articulaciones.

Esta perra, como tantos otros compañeros de cuatro patas, nos recuerda que la felicidad que nos muestran no siempre significa ausencia de dolor. Nuestro deber como cuidadores es estar atentos a las señales pequeñas, porque ahí se esconde la verdadera salud de quienes nos acompañan.

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