Desde el pasado año, en España contamos con una nueva Ley de Bienestar Animal (Ley 7/2023, de 28 de marzo). Se trata de un avance importante en la regulación de los derechos de los animales, pero también ha generado muchas preguntas, confusión e incluso críticas. Aquí te explico qué implica, a quién protege y qué pienso como cuidadora y amante de los animales.
✅ ¿Qué establece esta ley?
Entre los puntos más relevantes destacan:
- Prohibición del sacrificio de animales abandonados, salvo por motivos de salud o seguridad.
- Fin de la venta de perros, gatos y hurones en tiendas. Solo podrán adquirirse a través de criadores registrados o protectoras.
- Obligatoriedad de formación previa para tener perro, especialmente si es de determinadas razas.
- Identificación obligatoria mediante microchip para perros, gatos y hurones.
- Regulación de la cría: solo podrán criar particulares si están registrados como criadores.
- Prohibición del uso de animales en espectáculos que puedan causarles sufrimiento, como circos, belenes con animales salvajes o ferias ambulantes.
- Control y vigilancia del abandono, con multas muy elevadas.
🚫 ¿Qué animales quedan excluidos?
Una de las críticas más importantes es que los perros de caza, guarda y trabajo han quedado fuera de la protección principal de la ley. Esto incluye:
- Perros de caza
- Perros de pastoreo o guarda
- Perros de fuerzas de seguridad
- Perros utilizados en actividades deportivas o profesionales
Esto ha sido motivo de amplio rechazo por parte de asociaciones protectoras, que llevan décadas denunciando las condiciones de vida y el maltrato que sufren muchos de estos animales, especialmente galgos y podencos tras la temporada de caza.
💭 ¿Qué pienso desde Patas Bien Cuidadas?
Como cuidadora profesional, como ciudadana, y sobre todo como persona que convive a diario con animales, valoro los avances que supone esta ley. Era urgente acabar con el comercio impulsivo en tiendas, el abandono impune o la reproducción sin control.
Pero me resulta incomprensible —e injustificable— que precisamente aquellos animales que más protección necesitarían hayan sido excluidos. El hecho de que un perro sea utilizado para cazar no significa que sufre menos, ni que merezca menos cuidados. Al contrario: la ley debería ser especialmente firme con quienes instrumentalizan a los animales para beneficio propio.
Desde este espacio, seguiré promoviendo el respeto, la empatía y el cuidado hacia todos los animales, sin distinciones interesadas. Porque todos merecen estar bien cuidados.

Deja un comentario