Viajar con tu perro en coche: la experiencia con Lor y algunos consejos esenciales 🚗🐶

Hace unos días volvimos de Cambrils acompañados por Lor, y quisimos que el trayecto fuese lo más seguro y cómodo posible para él. Viajar con un perro no es simplemente meterlo en el coche y arrancar: hay que preparar bien el viaje pensando en su bienestar físico y emocional.

Aquí comparto algunas claves basadas en la experiencia y en lo que la ciencia veterinaria recomienda:

🛡️ 1. Seguridad ante todo

Los perros nunca deben viajar sueltos en el coche. En caso de accidente o frenazo, pueden sufrir daños graves o incluso poner en peligro a los ocupantes.
Opciones seguras:

  • Transportín homologado, bien ventilado y sujeto con cinturón.
  • Arnés de seguridad con doble enganche al cinturón (ojo, no todos son igual de seguros).
  • Rejilla separadora si viaja en el maletero (solo en coches grandes y con espacio).

Con Lor usamos transportín en la parte trasera, cómodo y acolchado. Eso le da estabilidad y tranquilidad.

📋 2. Documentación al día

Aunque no salgas del país, el perro debe llevar su cartilla sanitaria actualizada, especialmente la vacuna contra la rabia, ya que en España es obligatoria en muchas comunidades autónomas (y en algunas, como Castilla y León o Madrid, hay controles).

También es fundamental llevar:

  • Microchip registrado
  • Copia de la cartilla sanitaria y, si es posible, informe veterinario breve
  • Identificación externa: placa con número de teléfono visible

💦 3. Hidratación… con matices

Durante el viaje, es importante que el perro tenga acceso al agua, sobre todo si hace calor. Pero hay que tener cuidado:

  • No mojarlo directamente si el coche tiene aire acondicionado (los cambios de temperatura bruscos pueden provocarle un resfriado o incluso una bronquitis).
  • Evita darle de beber justo antes o durante una zona de curvas o movimientos bruscos, para que no vomite.

Nosotros paramos varias veces para ofrecerle agua en sombra y sin prisas. Lor lo agradeció.

🐾 4. Paseos cada 2-3 horas

Muchos perros no piden salir, pero lo necesitan igualmente. A lo largo del trayecto, conviene parar cada 2 o 3 horas para estirar las patas, hacer sus necesidades y relajarse un poco.
El problema: pocas áreas de servicio son realmente pet-friendly. Algunas tienen césped o zonas arboladas, pero muchas no. Recomendamos llevar una guía preparada con paradas posibles, o usar apps específicas para localizar áreas seguras.

🍗 5. Mejor con el estómago vacío

Muchos perros, aunque estén acostumbrados a viajar, pueden marearse si han comido justo antes. Lo ideal es no darles comida durante las 4–5 horas previas al viaje, y ofrecerles la comida habitual una vez lleguéis, tranquilos y con el cuerpo asentado.

😌 6. Ambiente relajado y conocido

Lleva su manta, su juguete favorito o alguna prenda con tu olor. Ayuda mucho a que el perro se relaje, especialmente si no está acostumbrado a viajes largos.
Evita gritar, poner música alta o discutir en el coche: los perros perciben todo y su estado emocional se ve afectado.

Viajar con perros es un arte. No se trata solo de llegar, sino de hacer del trayecto una experiencia lo menos estresante posible, para ellos y para nosotros. Lor lo hizo genial. Y nosotros, también.

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