Adoptar a un perro es un acto de amor, pero también un camino de descubrimiento mutuo. A veces, ese camino comienza cuesta arriba. Algunas familias nos escriben angustiadas porque su perro recién adoptado, tras unas semanas en casa, no quiere salir a pasear, se bloquea y parece completamente inmovilizado. No tira de la correa: simplemente se queda clavado, temblando o mirando al suelo. Esto es más frecuente de lo que imaginamos, especialmente en perros sensibles como los Border Collie, o en aquellos que arrastran traumas.
🐕 ¿Qué está pasando?
Cuando un perro se niega a andar no es por cabezonería ni por testarudez. Lo que hay detrás es miedo, inseguridad o una sobrecarga emocional que su cuerpo no sabe gestionar. Su sistema nervioso entra en modo alerta y responde con lo que se conoce como «freezing»: quedarse quieto como mecanismo de defensa. Es una forma de decirnos “esto me supera”.
🎯 Lo que no debemos hacer
- No tires de la correa. Forzarle a caminar puede empeorar su miedo y deteriorar vuestra relación.
- No le riñas ni lo arrastres. No está desobedeciendo: está pidiendo ayuda.
- No insistas en salir lejos. El entorno es nuevo, ruidoso, desconocido. Necesita tiempo.
💡 Qué podemos hacer
🌱 1. Empezar de cero: construir confianza
Si tu perro no quiere salir, empieza por sentarte a su lado cerca de casa, sin presiones. Que observe, huela, escuche. Dale un espacio tranquilo y no esperes resultados inmediatos. Premia cada pequeño gesto de avance: si da un paso, si se gira hacia ti, si mueve la cola, si se relaja.
🍗 2. Usa refuerzos positivos
Lleva contigo recompensas de alto valor: pollo, salchichas, premios blandos. No para sobornarlo, sino para asociar el paseo con algo seguro y agradable. Si no quiere ni comer fuera, es que aún necesita más calma y tiempo.
🐾 3. Utiliza un arnés cómodo y seguro
Muchos perros se sienten más tranquilos con un arnés de doble anclaje y correa larga. No uses collares que aprietan ni arneses anti-tirones. Necesita sentir que tiene control sobre su cuerpo y su espacio.
🐶 4. Sal con otro perro equilibrado (si puedes)
Ver a otro perro caminar tranquilo y relajado es una de las mejores terapias. A veces, otro perro es mejor guía que cualquier humano. Si no tienes otro perro, busca un paseo conjunto con alguien de confianza.
🏡 5. Haz paseos breves y sin expectativas
Un paseo de 5 minutos puede ser suficiente. Incluso salir solo al portal, o al jardín. No midas el éxito por los metros recorridos, sino por el estado emocional del perro.
🧠 6. Busca ayuda profesional si el bloqueo persiste
Un educador canino con enfoque en gestión emocional puede darte pautas personalizadas y evitar que el miedo se cronifique. Cuanto antes se interviene, más fácil es avanzar.
🧡 Un mes no siempre es suficiente
A veces esperamos que el vínculo con nuestro perro adoptado sea inmediato. Pero el amor, cuando es real, respeta los ritmos del otro. Hay perros que necesitan semanas o meses para confiar, para explorar, para dejar de tener miedo. Estás haciendo lo correcto al buscar comprenderle.
En «Patas Bien Cuidadas» creemos que cada paseo empieza mucho antes de salir a la calle: empieza en la mirada, en la calma, en el respeto mutuo. Acompañar a un perro bloqueado no es una carga, es un acto de generosidad silenciosa que transforma vidas, la suya y también la tuya.

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