(Y cómo entender este comportamiento sin enfadarse)
Quien convive con un perrito pequeño —como un yorkshire, un chihuahua o un bichón— sabe que su tamaño no limita su determinación. Una de las travesuras más comunes (y desconcertantes) es verlos subidos a la mesa. ¿Por qué lo hacen?
Primero, hay que recordar algo: los perros pequeños no saben que son pequeños. Si un gato se sube a un mueble y no pasa nada, ¿por qué no ellos? Desde su perspectiva, esa superficie elevada es simplemente un lugar más interesante que huele a comida, a personas, o a cosas nuevas.
🔍 Algunas razones habituales:
- Olor a comida: si alguna vez quedó un trozo de pan o una miga, ellos lo recordarán.
- Curiosidad: los perros pequeños son muy observadores. Les gusta ver qué hacemos y estar en el centro de todo.
- Aburrimiento o falta de estimulación: si no tienen suficientes juegos o paseos, buscarán aventuras por su cuenta.
- Reforzamiento sin querer: si una vez que se subieron les reíste la gracia o les diste un trozo de algo, ya está: lo repetirán.
🧠 ¿Cómo evitarlo sin castigos?
- No dejar comida ni objetos atractivos sobre la mesa cuando no estás presente.
- Proporcionales juegos, paseos y atención para reducir la necesidad de explorar por su cuenta.
- Ofrecerles alturas alternativas, como una camita elevada o un cojín en el sofá (si lo permites), donde puedan observar tranquilos.
Y sobre todo, entender que no lo hacen por fastidiar, sino por instinto, curiosidad y amor a la vida compartida contigo. La educación positiva siempre da mejores frutos que el enfado.
En Patas Bien Cuidadas lo sabemos bien: cada perrito tiene su carácter, su historia y su manera de comunicarse. Y todos —hasta los más traviesos— merecen ser escuchados con cariño.

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